miércoles, agosto 03, 2005

El Muchacho Chicho

Érase una vez un muchacho chicho que se fue un martes a una comida de trabajo en el restaurante “La Cabaña”, y dentro de ese grupo de trabajo había uno que convenció de que preparaba los mejores vampiros de Juárez (limón, tequila, fresca, sangría y un chorrito de naranjada) , extrañamente pasaron las horas y el muchacho chicho seguía disfrutando los vampiritos, después el teléfono empezó a sonar y en la pantallita aparecía un letrerito que decía “casa Lila” y al muchacho chicho se le fueron acabando los pretextos para justificar la reunión que se extendía a altas horas de la noche, el muchacho chicho pensó que lo mas inteligente era apagar el teléfono, definitivamente con eso consiguió que no volviera a sonar, pero también consiguió otras cositas, por ejemplo: cuando llego a su casita su almohadita y una sabanita estaban en el pasillo, como el muchachito chicho cuando compro la sala se quiso ahorrar unos pesitos la compro tamaño infonavit y no sofá cama como le dijo su señora hace tiempo, así que el muchacho chicho se quedo dormidito en el suelo con una sabanita como colchón y con un calor de la shingada, al muchacho chicho lo levantaron a las 7:00 a.m. porque la señora tenia cita con el gine, y en todo el día el muchacho chicho no ha podido reponer las pocas horas dormidas, la torcida de espalda y la crudita vampiresca.













...........asi llegue a la casa