Adios Marina
“Se Fue, Se fue…”
Laura Pausini
Simplemente llego el lunes y dijo “vengo por mis cosas”, Lila y yo sin preguntar el porque la vimos partir y abrazados observamos como su extraño cuerpo se hacia cada vez mas chiquito conforme se alejaba por la calle jalando una maleta mucho mejor que la que tenemos nosotros y al mero estilo vagabundo varias bolsas de plástico colgadas de un palo al hombro, en nuestros ojos se reflejaban varios sentimientos: confusión, extrañeza y enojo.
Marina, empleada domestica estrella por mas de un año decidió tirar la toalla, creímos haber formado una bonita familia, como en la cenicienta, donde ella lavaba el piso y nosotros bailábamos a su alrededor, le perdonamos muchas cosas, quebrar platos, vasos, cuadros, adornos, aparte de romper las puertas de los gabinetes de la cocina, quemarme dos pares de pantalones y varias camisas, comer en cantidades industriales y a todas horas, también se le perdono cuando se le sorprendió en pleno faje con el novio (ver Articulo Febrero 13, 2005), escuchar la espantosa música del Grupo Bryndis a todo volumen, perdón tras perdón y nos paga con un simplemente “vengo por mis cosas”.
Hasta ahora comprendo la magnitud del problema, el embarazo de alto riesgo de Lila no le permite desarrollar muchas actividades dentro de la casa, mis manos ahora se han maltratado por lavar trastes, la espalda me duele de tender la cama, traigo ronchas en la piel por lavar ropa y he perdido la figura por mal hacer de comer (puro sándwich) , odio trapear y gomito de lavar el excusado. No es posible vivir sin la chacha, lo poco que me quedaba de hombre se lo llevo y me he visto humillado al desempeñar funciones exclusivas del sector femenino, a veces me quedo pensando con irme haciendo chiquito conforme me alejo por la calle jalando una maleta y un palo al estilo vagabundo mientras los ojos de Lila reflejan varios sentimientos: confusión, extrañeza y enojo, pero este pensamiento es interrumpido por un grito de Lila al recordarme que tambien tengo que barrer la banqueta.
Marina, empleada domestica estrella por mas de un año decidió tirar la toalla, creímos haber formado una bonita familia, como en la cenicienta, donde ella lavaba el piso y nosotros bailábamos a su alrededor, le perdonamos muchas cosas, quebrar platos, vasos, cuadros, adornos, aparte de romper las puertas de los gabinetes de la cocina, quemarme dos pares de pantalones y varias camisas, comer en cantidades industriales y a todas horas, también se le perdono cuando se le sorprendió en pleno faje con el novio (ver Articulo Febrero 13, 2005), escuchar la espantosa música del Grupo Bryndis a todo volumen, perdón tras perdón y nos paga con un simplemente “vengo por mis cosas”.Hasta ahora comprendo la magnitud del problema, el embarazo de alto riesgo de Lila no le permite desarrollar muchas actividades dentro de la casa, mis manos ahora se han maltratado por lavar trastes, la espalda me duele de tender la cama, traigo ronchas en la piel por lavar ropa y he perdido la figura por mal hacer de comer (puro sándwich) , odio trapear y gomito de lavar el excusado. No es posible vivir sin la chacha, lo poco que me quedaba de hombre se lo llevo y me he visto humillado al desempeñar funciones exclusivas del sector femenino, a veces me quedo pensando con irme haciendo chiquito conforme me alejo por la calle jalando una maleta y un palo al estilo vagabundo mientras los ojos de Lila reflejan varios sentimientos: confusión, extrañeza y enojo, pero este pensamiento es interrumpido por un grito de Lila al recordarme que tambien tengo que barrer la banqueta.


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