lunes, enero 16, 2006

Moderno Circo Romano














Apenas se me estaban regenerando los tejidos cerebrales de la ultima novela que vi, cuando por accidente me senté en el control remoto de la TV (bueno, no fue accidente) y esta se prendió justo en el momento que estaba la final de bailando por un sueño.

Peor que un sedante y con mejores efectos que me da el crack, mis ojos sin parpadear y sin lograr desprenderse de “la ágil” pareja danzante empecé a sentir el cuerpo pesado y adormecido a la vez de que lentamente me empezaban a colgar hilos de babas por las quijadas, todo esto mientras poco a poco se me iban tronando los cables de la cabeza emitiendo un sonido similar al de palomitas de maíz en microondas hasta dejarme otra vez en estado vegetal.

Ahí sentado frente a la tele y orinado en los pantalones pude constatar la nueva forma de humillar a los seres humanos desde la época de Sube Pelayo Sube, donde por un premio raquítico y lucrando con su necesidad humillaban a la gente haciéndolos subir a un poste encerado para conseguirlo, todo esto animado por las risas del publico que disfrutaban los esfuerzos enormes que realizaban los participantes. Ahora el poste lo han cambiado por un baile, donde comprometido a realizar diferentes faenas artísticas rápidamente logran despojar de su dignidad al concursante, todo esto con la ilusión de poder obtener un premio, que va desde –pagar los estudios- hasta –operar a mi abuelita-.

Desde esta columna condeno a los zares de la televisión por lucrar con el dolor y la necesidad humana y aprovecharse al puro estilo de Circo Romano, donde ahora en vez de enfrentar la muerte frente a leones salvajes para el delirio del publico se les imputa la muerte social al ser despojados de su dignidad.

Mi abuelita me diría, mijito, fuck it! Mejor no me opero.