viernes, abril 18, 2008

Consecuencias del Temor

Sábado: Preso del pánico entre a un cajero automático de la Gómez Morin a disponer de mugres 200 pesos para ponerle gasolina al carro, las advertencias previas de Lila de que era una irresponsabilidad mía llegar a esas horas al cajero a sacar dinero ponía el ambiente todavía mas tenso, claro la inseguridad de la ciudad no esta para menos. A pesar de la advertencia de Lila baje rápido en fase paranoico mientras ella esperaba en el carro con los seguros puestos y expresión temerosa, alterado introduje mi pin mientras mi cabeza giraba para asegurarme que no hubiese nadie por ahí, todos los carros que pasaban por ahí eran sospechosos, el estupido proceso de preguntas para disponer del dinero se me hacia eterno, todavía mas cuando la maquina poco a poco va juntando el efectivo para por fin dártelo en diferentes denominaciones; Rápido tome el dinero y salí lo mas pronto que pude de ahí no sin antes hacer una demostración clara de mi nerviosismo al insistir empujar una puerta que se jala, ya arriba del carro llegaba el sabor a victoria mientras me alejaba de la escena a toda velocidad. Haber ido a un cajero automático a las 10:00 de la noche y no haber sido asaltado, violado o golpeado era un gran logro.

Domingo: Terminamos de desayunar en sanborn´s y fue hasta que me acerque a la caja a pagar cuando la intensa búsqueda de mi tarjeta en mi cartera me introducía a un estado mental de idiotez, mi memoria rápido me transporto a la ultima vez que le di uso a dicha tarjeta y poco a poco las imágenes que graba el cerebro me fue arrastrando a ese cajero nocturno donde preso del pánico inducido y por las prisas nunca recogí la tarjeta del mismo y solamente el dinero para ponerme a salvo de todos los maleantes, monstruos y criminales de los que Lila me hablo me estarían acechando para robarme.

Definitivamente nos hacemos más daño Lila y yo que todos los maleantes juntos de la ciudad.

viernes, abril 11, 2008

Pues haga su maleta mijito!

La cara de mi suegro lo dijo todo, ya me había pedido una noche antes que lo acompañara temprano a la presidencia municipal para hablar con unos altos funcionarios, pero yo parado ahí frente a el le hice cambiar de parecer, pude ver como se desarreglaba su cara mientras me recorría con su vista de pies a cabeza; intentando salvar la situación me pregunto: no te vas a cambiar?

La confianza ciega que he puesto en Lila para que cada vez que vayamos a Delicias sea ella la encargada de hacer las maletas a terminado, no nomás tengo que soportar que se le halla olvidado mi shampoo anticaspa, mi resuradora y mi gel, sino que la elección de ropa que tuvo para este fin de semana fue de tributo a chabelo, en que momento pensó ella que solo me gusta andar de short´s, crocks y camiseta todo el día, donde esta mi pantalón de vestir y zapatos negros para este tipo de eventos.

Con ese atuendo solo pude conseguir el puesto de chofer de mi suegro, y eso me dio tiempo suficiente cuando lo esperaba en el estacionamiento para pensar en mi reclamo a Lila desconociendo en ese momento la dura respuesta que obtendría: Pues haga su maleta mijito!

viernes, abril 04, 2008

Three Monkeys



Estábamos Lila, la Pau y Yo acostados en la cama cantando canciones infantiles de los Backyardigans, cuando de repente una duda cruzo mi mente, mientras mi voz se iba apagando y dejaba de hacer coro a esas zonsas canciones, voltee a ver a mi familia que estaban totalmente instalados en la cama en pijamas tapados y coreando con entusiasmo.

Que diablos hace la Pau a las 11 de la noche en nuestra cama y despierta? Desde cuando esta durmiendo con nosotros otra vez? , la tranquilidad de mis sueños ha sido golpeada otra vez por una pequeña astuta que se volvió a meter a nuestro cuarto abusando de su hermosa sonrisa, coincide el regreso de la pau al cuarto con mi fatiga cronica, en las tardes me ando durmiendo y no respondo igual, será porque aun se despierta a las 2 de la mañana y me pide un biberón, para luego exigirme otro a las 5:30 a.m., o será porque duerme perpendicular a mi y me da patadas en la noche cuando no me esta enterrando las rodillas en mis costillas, o será porque me quita mis almohadas y tengo que dormir encima de un calcetín enrollado para simular una, o puede ser que le da calor y tira las cobijas.

Como en el famoso cuadro de los tres changos Lila me hecha la culpa a mi de que no digo nada y la dejo dormir ahí, aun teniendo su cuarto; yo le hecho la culpa a ella deque se hace la que no ve nada y la Pau pos nomas se hace la que no oye nada cuando le decimos que se vaya a su cuarto; a lo mejor la verdad los dos somos culpables de estar echando a perder a una niña que a sus pasados dos años ya debería de estar durmiendo en su cuarto sola enfrentándose a sus demonios y dejándonos descansar para que así pueda tener unos padres vigorosos y dignos de presumir y no el par de piltrafas en lo que nos hemos convertido.