viernes, febrero 29, 2008

Disección económica de un accidente

Señora fodonga, usted creyó que había resuelto el problemita de darle a su marido de comer y ágilmente marco el numero telefónico de Dominós que sus lonjas nos confirman lo sabe ya de memoria, pero usted espera impaciente por que se acerca la media hora que prometieron y no ha llegado, solo un par de minutos después de la media hora siente una pequeña placidez pensando maliciosamente que la pixa saldrá gratis, pero no, pasan demasiados minutos como para confirmar sus sospechas de que algo mas grave ha pasado.

Señora por favor vaya abriendo una lata de lo que sea antes de que a su marido lo ciegue el hambre y haga algo de lo que después se arrepienta, ya que déjeme le digo que su pixa no llegara, ya que a esta hora se encuentra distribuida en diferentes partes predominando la calle y el pantalón de un repartidor que tuvo la osadía de pensar que estaba serviendo en un empleo fácil y seguro, pero no se ponga triste, porque al momento del impacto los engranes económicos empiezan a girar para beneficios de todos los juarenses.

La moto no quedo inservible pero si hay que cambiarle la barra delantera de seguridad, la mica derecha, el estribo y ajustarle la caja patentada guarda pixas, para todo esto habrá que contactar primero por teléfono (Telmex) a 3 proveedores diferentes de la ciudad (Acriparts,Auto Value,Yonkes San Juan) para localizar las partes que tuvieron que ser fletadas ( Fletes Sotelo) ( Gasolineras Bip-Bip) a sus respectivos negocios requiriendo de espacios físicos como bodegas para operar ( Bodegas Celu, Plaza Pejorza), ya localizadas y compradas las partes (Tarjeta Serfin) en un taller mecánico (Taller Indianápolis) la mano de obra de 3 diferentes personas arreglaran la moto.

El repartidor tampoco quedo inservible pero tendrá que visitar en un hospital ( Hospital Angeles ) a un doctor ortopedista para ver que no tenga fracturas ( Dr. Oscar Bejarano) y hacerse un scanner del cerebro (Imagen Diagnostica) para confirmar que el único daño cerebral ya lo traía cuando decidió manejar una moto en Ciudad Juárez, aunque el Dolac (Farmacias Benavides) no le va a quitar totalmente el dolor si va a tener que comprar el parche negro promedic para los raspones, la empresa (Dominos) aparte de cubrirle una incapacitación de 2 semanas tendrá que reponerle su chamarra (Dickes) con nombre bordado (Promociones MyB) que se rompió y tendrá que llevar los pantalones a la tintorería (Dry-Clean USA) a quitarle la mancha de popo del susto.


La Van tendrá que pagar una multa (Municipio de Juárez) por resultar culpable del accidente, el golpe que sufrió la puerta no participara en los engranes económicos ya que ese tipo de carros sale mas caros arreglarlos que lo que vale todo entero pero la señora mientras esperaban al transito se tomo un refresco (Coca-Cola) con un gansito (Bimbo) en la tienda de la esquina ( Del Rio)

El esposo de La Señora fodonga también participo en el engranaje económico ya que cegado por el hambre y desilusionado por el comportamiento de su esposa salio disparado a comprar un bat ( Deportes Guama ) y una cobija ( Vesticentro ) y totalmente colerizado regreso al que algún día fue un hogar y descargo la ira a batazos contra de ella partiendo de ahi al famoso rumbo desconocido (Transportes Chihuahuenses).

viernes, febrero 22, 2008

El Plomo en nuestras vidas


Ante la inminente reapertura de la ASARCO las posibilidades de que los Juarenses muramos de plomo aumento de 87% a 92%, como ven el daño cerebral que tenemos ya estaba hecho y eso lo hemos podido constatar con el lento aprendizaje de esta apática sociedad. Después de todo, los que habitamos aquí tenemos mayor probabilidad de morir de un plomazo ya sea por asalto o por bala perdida al estar papando moscas en un crucero durante una ejecución o bien, morir por la inhalación de partículas de plomo en el smog causada por la cantidad de autos chatarra que circulan por la ciudad, incluyendo el mió.

Por lo menos nadie podrá decir que a los Juarenses nos falta aplomo

domingo, febrero 17, 2008

Lost and Found

Hasta que llegué a Home Depot a comprar 2 sacos de yeso para la eterna remodelación de mi casa y caminando hacia la entrada fue que los movimientos aleatorios de mis manos por mi cuerpo confirmaban el olvido de mi cartera, con la hueva del mundo me regrese a la casa acompañado de la incertidumbre sobre la ubicación de la misma.

Ya en la casa, me dirigí hacia donde debería de estar mi cartera solo para certificar que ya no estaba ahí, el aumento de las palpitaciones de mi corazón me daban la bienvenida a un estado frenético de nerviosismo, mi visa láser, mis tarjetas, mi visa láser, mi credencial de elector, mi visa láser, mientras mi mente se nublaba, la idea de mi visa láser perdida era la que mas fuerza tomaba en mi alteración.

Mi búsqueda solitaria tenia que terminar, lentamente y con el rostro pálido me acerque a Lila que se encontraba en el closet acomodando por vigésima vez lo que la BABY PAU se pondría ese día, cuando de mi boca salia la pregunta que obligaba a Lila a entrar a otro estado frenético superior al mió

No has visto mi cartera?

El rostro descompuesto y el aumento del tamaño de los ojos de Lila me contestaron, los siguientes minutos como hormigas recorríamos la casa arriba abajo abriendo y cerrando los mismos cajones, levantando papeles y moviendo objetos sin éxito, nuestra mirada penetrante hacia los trabajadores nos reforzaba la teoría de que ese tipo de gente no es de confiar, siempre serán unos ladrones cuando se les presenta la ocasión, mientras recuento salir 3 veces mas al carro para cerciorarme que no se me hubiera caído entre los asientos, los gritos de Lila etiquetándome de descuidado, distraído y recordándome que si pierdo mi visa láser me castigarían negándomela por 10 años no ayudaban a mi concentración y precipitaban mis ganas de devolver el estomago, cuando volví a entrar a las casa después de volver a rebuscarla en mi carro o la banqueta o donde fuera, el alarido de Lila de que la había encontrado hizo que mi cuerpo se desvaneciera y cayera en rodillas, dándome la oportunidad de alzar los brazos al cielo y olvidar por un instante mi ateismo para darle gracias a Dios.

De 3 zancadas subí la escalera y al final se encontraba una orgullosa y sonriente Lila (muy diferente a la de minutos antes) que con la mano derecha levantaba en señal de victoria mi cartera, después del emotivo abrazo que demostraba la inexistencia de rencores por todas las cosas dichas durante la búsqueda llegaba la pregunta obligada:

Donde estaba?

Giro su cabeza apuntando a la BABY PAU que gustosamente jugaba con sus muñecos a los que obliga a ver las caricaturas con ella y les pone vestidos indistintamente del sexo que representan y me dijo que mientras salía de un cuarto para entrar a otro en busca de mi cartera la tranquilidad de la BABY PAU levanto la ligera sospecha de que pudo tener algo que ver en esto, una inspección minuciosa en el área de juegos fue suficiente para descubrir que dentro de un falso microondas de plástico de su cocinita estaría cocinándose junto con una lechuga también de plástico trozos de mi vida compactada en una cartera.

Es muy fácil perder el estilo, la locura temporal que te da la pérdida de una pertenencia te orilla a fabricar culpables, mientras la autora intelectual y material del evento ahora jugaba con otra cosa, sin saber que fue y es la que jala el gatillo de nuestras emociones.


jueves, febrero 14, 2008

Y a ti que te dieron?

El mensajito de mi hermano fue la única muestra de afecto que tuve en este día de San Valentín



lunes, febrero 04, 2008

Adiccion por la Pasion


La neta da penita decir que uno ve novelas porque estas siempre asocian a la persona que las ve con un ente descerebrado, inculto, pobre, ignorante y otras cosas peores que no se alejan mucho de la realidad, pero la neta pocos pueden resistir caer hipnotizados al observar los brazos de Fernando Colunga.

Desde que empecé la eterna remodelación de mi casa y los albañiles nos dejaron naufragados en nuestro colchón en la sala de televisión, Lila y yo empezamos a ver la novela Pasión, primero a manera de broma masoquista por lo mal actuadas (Quien no ha visto una película de Pedrito Fernández?) y después por las pésimas caracterizaciones (de veras quien cree que Juan Ferrara tiene la cabellera hasta el ombligo?), pero día a día como los hongos de mi pie, se te va enraizando y apoderando de ti y cuando menos lo piensas andas en la calle preocupado por la hora que es y ya entonces cualquier actividad la empiezas a apurar porque peligras que no la alcances a ver, inclusive te vas acelerando por las calles de la ciudad como si te fueran persiguiendo unos sicarios y todo para llegar a ver el six pack de Santiago, cabe mencionar que el trama es el mismo de siempre y el final tengo la ligera sospecha que también.

Pero usted no se preocupe ya que la semilla de la adicción a las novelas solo florece en tierra fértil del débil mental; que es mi caso, pero hay otras cosas que me preocupan mas que una simple y corriente adicción a las novelas y no es si Camila Darien recupera a su hijo robado o si Ascanio delata a Jorge Mancera, o si Alberto Lafont se venga de Ricardo de Salamanca, lo que mas me alarma es que mí lado femenino toma mas fuerza que nunca cuando salen los brazos de Colunga.